Nuestras raíces
Yanga nació en 2010 con un objetivo claro: revolucionar la industria del fitness con una solución que funcione para todos — tanto para los miembros del gimnasio como para sus propietarios. ¿El resultado? Una opción de hidratación fresca y saludable, beneficiosa tanto para el cuerpo como para el negocio. Hoy, las estaciones de hidratación Yanga están instaladas en cerca de 3.000 gimnasios en todo el mundo, ofreciendo millones de sorbos refrescantes cada mes. Ayudamos a aumentar los ingresos, potenciar los entrenamientos y añadir un toque de diversión al fitness — un sorbo delicioso y saludable a la vez.


Nuestra misión
Creamos un concepto que hace que los miembros quieran volver al gimnasio una y otra vez — una experiencia de hidratación saludable, refrescante y divertida. Cuando la hidratación sabe así de bien, se convierte en el momento favorito de cada entrenamiento.
Tenemos la misión de ofrecer una solución de hidratación que permita que los propietarios de gimnasios tengan más éxito y que haga sonreír a quienes asisten al gimnasio.
Historia de su origen: agua sin aburrimiento
Todo comenzó con un momento “eureka” sencillo pero poderoso: en el gimnasio, todos llevan una botella en la mano. Todos sudan. Y todos necesitan hidratarse. En 2010, las bebidas deportivas disponibles estaban llenas de ingredientes artificiales, colorantes y, seamos sinceros, eran bastante aburridas. Decidimos cambiar esa realidad. Queríamos hacer que la hidratación fuera más saludable, más divertida y auténtica. Algo que hidratara como el agua, pero que además aportara vitaminas esenciales y un sabor explosivo de fruta natural. Y que, al mismo tiempo, ayudara a los dueños de gimnasios a hacer crecer su negocio. Así nació Yanga. Pero nuestro viaje no termina aquí: ese espíritu innovador y rebelde sigue impulsando todo lo que hacemos.

Tomemos como ejemplo la Hydration Station. La diseñamos desde cero, desde el hardware y el software hasta todo lo que hay entre ambos, específicamente para la experiencia en los gimnasios. Es fácil de actualizar, se gestiona de forma remota, registra el uso y el inventario de BiB, e incluso permite a los miembros elegir la intensidad del sabor. Al hacer las cosas a nuestra manera, dimos con la receta secreta para ayudar a mantener la rentabilidad de los gimnasios y, al mismo tiempo, conseguir que sus miembros estén felices, saludables, bien hidratados y con ganas de volver a su próxima sesión.

Diversión también para el planeta
En Yanga, creemos que las pequeñas decisiones del día a día pueden sumar y contribuir a algo más grande. Cada año, nuestras Hydration Stations ayudan a reducir la necesidad de millones de botellas de plástico de un solo uso al facilitar que las personas rellenen y reutilicen su propia botella. Nuestras Hydration Stations están diseñadas para hacer que rellenar la botella sea sencillo, refrescante y forme parte de la rutina. En lugar de coger una botella de un solo uso, los miembros pueden traer la suya, elegir su sabor favorito y rellenarla una y otra vez. Es un hábito sencillo, pero creemos que merece la pena fomentarlo.
En lo que respecta a la sostenibilidad, sabemos que todavía estamos en un proceso de mejora. Siempre hay más que aprender, más que mejorar y mejores decisiones que tomar a lo largo del camino. Por eso seguimos analizando nuestros productos, envases y operaciones con una mirada renovada. Nuestros sabores se suministran en envases Bag-in-Box y seguimos explorando formas de mejorar nuestros materiales, procesos e impacto general con el tiempo. Estamos orgullosos de los pasos que estamos dando, pero no pretendemos que el trabajo esté terminado. Para nosotros, se trata de avanzar de forma práctica: tomar mejores decisiones hoy siempre que podamos y seguir mejorando de cara al futuro.
